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Transición ecológica hacia una sociedad biocentrada

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Para comprender el significado del coronavirus, tenemos que encuadrarlo en su debido contexto, no verlo aisladamente bajo la perspectiva de la ciencia y de la técnica siempre necesarias. El coronavirus viene da la naturaleza, contra la cual los seres humanos, particularmente a través del capitalismo global desde hace siglos, lleva a cabo una guerra sistemática contra esta naturaleza y contra la Tierra.

El capitalismo neoliberal gravemente herido

Concentrémonos en la causa principal que es el orden capitalista. Conocemos la lógica del capitalismo. Él se caracteriza por explotar hasta el límite la fuerza de trabajo, por el pillaje de los bienes y servicios de la naturaleza, en fin, por la mercantilización de todas las cosas. De una economía de mercado hemos pasado a una sociedad de mercado. En ella las cosas inalienables se transforman en mercancía: Karl Marx en su Miseria de la Filosofía de 1847, lo ha descrito bien: «Cosas intercambiadas, dadas pero jamás vendidas… todo se ha vuelto venal como la virtud, el amor, la opinión, la ciencia y la conciencia… todo se ha vuelto vendible y llevado al mercado». Él llamó a esto el “tiempo de la corrupción general y de la venalidad universal” (ed. Vozes 2019, p. 54-55). Es lo que se implantó desde el fin de la segunda guerra mundial. Leer más →

No puedo respirar

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Fueron las últimas palabras de George Floyd: “No puedo respirar”. Yo tampoco. No logro respirar en este Brasil (des)gobernado por militares que amenazan las instituciones democráticas y exaltan el golpe de Estado de 1964 que implantó 21 años de dictadura; elogian a torturadores y escuadrones de la muerte; establecen un toma y daca con notorios corruptos del Centrão;[1] plagian ostensiblemente a los nazis; manipulan símbolos judíos: traman, en reuniones ministeriales, cómo actuar fuera de la ley; profieren palabrotas en reuniones oficiales, como si estuvieran en un antro de facinerosos; se burlan de quien observa los protocolos de prevención de la pandemia y salen a las calles, indiferentes a los 30 mil muertos y sus familias, como para celebrar tamaña letalidad.

“No puedo respirar” cuando veo la democracia asfixiada; la Policía Miliar protegiendo a neofascistas y atacando a quien defiende la democracia; al presidente más interesado en liberar armas y municiones que recursos para combatir la pandemia; al Ministerio de Educación dirigido por un semianalfabeto que amenaza con repetir la “noche de los cristales” de los nazis, proclama que odia a los pueblos indígenas y propone encarcelar a los “vagabundos” del Supremo Tribunal Federal.

“No puedo respirar” al ver a los comandantes de las Fuerzas Armadas callados delante de un presidente desaforado que no esconde que tiene como prioridad de gobierno su protección y la de sus hijos, todos sospechosos de graves crímenes y de complicidad con asesinos profesionales.

“No puedo respirar” ante la inercia de los partidos que se autocalifican de progresistas, mientras la sociedad civil se moviliza en contundentes manifestaciones de indignación y en defensa de la democracia.

“No puedo respirar” ante ese empresariado que, con los ojos puestos en el lucro e indiferente a las víctimas de la pandemia, presiona para que se abran de inmediato sus negocios, mientras que los lechos hospitalarios están llenos y se multiplican en los cementerios las fosas comunes como encías desdentadas de Tánatos. Leer más →

Con la idea de que sobrevivir es sobre todo una experiencia colectiva

“Si mezclamos

los distintos colores

de los seres humanos,

el color que nos queda

es el color de la tierra”

Anónimo (bueno para estos días) 

Ilustración de Ani Ventocilla

Ilustración de Ani Ventocilla

(Cebaldo) Preparándome para un dialogo con hermanitos dule, sobre Arte, ahora que la conversación virtual es un instrumento urgente y necesario para sentirnos cerca y poder también practicar la lengua amada – el dulegaya – busco viejos textos, algunas músicas, o poemas que nos den ayuda y apoyo. Y vuelvo siempre a ese hermoso texto que una vez realizaste sobre nuestro querido Olo: “Ologuagdi, Irreductible Indio de Acero Inoxidable”. Es para mi como un “arranque”, una fuerza, un viento que me ayuda a volar.

Entre tantas cosas lindas, releo:

“¿Cómo no van a haber tantos pintores en Dule Nega?” – me dijo una vez Ologuagdi -, “¡Si desde que nacen toman teta mirando de cerquita a sus madres vestidas con molas llenas de colores!” Pintor de pintores, Ologuagdi de niño fue amamantado tanto por su madre como por su abuela”

….

“Me imagino un día a Olo montando un Taller de Artes Plásticas en alguna isla de la Comarca. Lo veo dedicado a enseñar a pintar a niñitos kunas, el paso de las nubes o las huellas que dejan los cangrejos ermitaños sobre la arena.”

(Jorge) Gracias por traer devuelta el viejo y apreciado escrito, lleno de magia. Magia cierta además, porque todo eso sucedió o se hizo realidad después. Como la respuesta de Ologuagdi a lo de la profusión de pintores en Kuna Yala: me la dio en la bahía de Moliyá, regresando de la comunidad de Cangandi. Habíamos viajado a Cangandi como parte del plan de hacer un libro de colorear, ilustrado por Olo, que sería la manera de “devolver la información” después de haber estudiado allá por medio año y junto con Rutilio Paredes, la cacería de subsistencia de los kunas. ¡El librito se hizo y voló después por todas las escuelas de la Comarca! Y lo de su mamá y su abuelita, también fue verdad.

Al poco tiempo aquel “taller de artes plásticas” mencionado se hizo realidad en la “Red de Talleres de Arte Infantil Kuna”, que por varios años mantuvimos con ayuda del Instituto Smithsonian, la Juventud Duiren y otros amigos. El arte dando vueltas siempre Cebaldo, alrededor y dentro de la gente…

(Cebaldo) Y la pregunta que siempre hacen ¿De dónde nace tanta magia en los creadores indígenas? O ¿Qué sentido tiene el arte en sus vidas? Y sin querer entrar en
las clásicas discusiones sobre este tema, sentimos que una de las cuestiones claves en la vida de un indígena es la relación con la naturaleza. El origen y fuente de toda creación. Como también su larga historia de resistencias. Y las formas como ha transmitido todos estos saberes, como los ha recreado a lo largo de su historia.

(Jorge) Cercanía a Natura sabiéndose parte, hija o hijo de ella. Y decisión de seguir siendo guardando la esencia, a pesar de los pesares. Con esos materiales siempre un pueblo resulta un pueblo de artistas.

(Cebaldo) Desde que nace un crio en una aldea dule, empieza esta practica, esta pedagogía, esta forma de vida; cuando se siembra el cordón umbilical y la semilla de un árbol en la selva, rodeado de palabras y cantos. La familia, la comunidad está no solo recordando la importancia de la relación tierra, palabras, agua y semilla, como también el cuidado de los árboles y la cooperación entre todos.

(Jorge) Todo es docencia, hasta lo pequeño y cotidiano. Llena de rituales estuvo tu infancia en Usdup, Cebaldo.

“La forma más extendida del bien es la belleza”, escribió alguna vez Skutch.

Apreciándola así, mirándola de cerca – como cuando un niño se agacha a estudiar un bichito -, de verdad que la naturaleza está llena de ambos: bien y belleza. Aún en el desierto o en una cumbre altísima. Ahora, imagínate en el bosque húmedo tropical o en los arrecifes de coral… ¡Tú que pasaste la infancia saltando sobre un enorme islote coralino llamado Usdup! (o Ustupu).

(Cebaldo) O cuando en un ritual femenino, las mujeres de la aldea, bañan a la nueva púber y le van contando historias, le diseñan vestidos nuevos, nuevas molas (este arte mayor de narrar la vida y la naturaleza); y los hombres al fin del día, llegan para conversar, compartir bebidas, comidas y palabras.

(Jorge) …Es decir, la belleza (o el bien o el arte, que son lo mismo; y que a veces también se comen o se cosen o sirven para curar): compartida. Una buena definición de lo que es colectividad, comunidad – de ahí lo de “Tierras Colectivas”, un derecho que aparece en la Constitución pensando en los pueblos originarios.

(Cebaldo) O en el campo, – en el nainu – cuando el padre va y le enseña al hijo cómo se trabaja la tierra, pero antes le cuenta quién sembró los árboles que cercan la parcela, y le va nombrando a señores que ya no están en este río pero sus “hijos árboles” continúan su memoria, alimentando o dando semillas o sombras, no solo a los humanos sino también a los otros seres, visibles e invisibles, los que llegarán al fin del día y no podremos verlos… a las aves multicolores, al suelo que frágil, necesita de alimento, no solo de agua, de sol, sino de la hojas que cubrirán el suelo. Todo lleno de ternura, de poesía, de arte, ciencia y espiritualidad, para que el hijo cuide y ame a esa tierra.

(Jorge) Esto que describes del padre presentando la finca al hijo, es ya poesía pura maestro. ¿Qué más agregar?

(Cebaldo) O cuando el comunero, empieza su largo viaje, por los ríos sagrados y la fecunda selva será su nueva casa, “sembrándose” acompañado de aquel canto final, “Masar Igar”, canto que acompaña el viaje, para que el alma no se pierda, para hablarles de las plantas y animales en su vida, de los ríos que cruzará, de la alegría de la vida. El poeta del Masar no solo canta al que se fue, es también para los que se quedan, y que la memoria continúe, la solidaridad continúe, y esta intensa relación: naturaleza, palabra y memoria.

(Jorge) El final del camino, la hermana muerte. Que Elisabeth Kübler-Ross, experta en esto de morirse (Tanatología se llama la ciencia), decía que era más apacible que el nacer… “Lo más fácil que vamos a hacer jamás”, así decía.

O como cuando el doctor José Renán Esquivel – el pediatra que está en los cielos, que cuando fue ministro puso como lema al Ministerio de Salud: “Salud Igual para Todos”, algo que hoy no solo no haría un ministro, para que no lo miren como sospechoso, ¡Sino que ni siquiera se le ocurriría!… Como cuando Esquivel nos decía – te comentaba pero me fui con los sentipensamientos -, allá en Bajo Mono, Boquete: “Cuando nacemos, lloramos y todo el mundo se alegra. Cuando morimos, es al revés. …¡Muchacho!”

(Cebaldo) Y así se va creando este cordón umbilical, este hilo que ata al dule con el ciclo agrícola, con la comunidad, con los sueños, la memoria, los ritos, las artesanías, la alimentación …y con la idea de que sobrevivir es sobre todo una experiencia colectiva!

Cebaldo Inawinapi y Jorge Ventocilla

Escritores y soñadores

Con permiso de…

residencias

Con permiso de Pedro Sánchez, de Quim Torra, de Díaz Ayuso, de Pablo Iglesias, y de toda la clase política. Es innegable que nos ha cogido a todos por sorpresa, nunca imaginamos que viviríamos una pandemia, que unas consecuencias así podían suceder. No necesitamos más películas catastrofistas de Hollywood, o ficciones del fin de la tierra.  Ahora son nuestras vidas y como dice el dicho, una vez más “la realidad ha superado la ficción”.

La pregunta que debemos hacernos ahora es: “¿Hemos estado a la altura?”. La población, en su mayor parte, ha demostrado ser responsable y ha cumplido con todas las normas dictadas por el gobierno durante el confinamiento. Era algo completamente nuevo y desconocido para todos, pero sinceramente, estoy convencido de que hemos pasado la prueba. Se queda en el aire otro debate sobre hasta dónde llegan los límites de nuestras libertades, nuestros derechos, o las limitaciones de movimientos, etc. Son muchos los interrogantes para un próximo artículo.

Pero no puedo decir que la clase política haya estado a la altura de la situación, nos han fallado. Y hablando de esto debo decir que mi intención no es abrir ningún debate político, quiero hablar de palabras y valores tan sagrados como es la dignidad, la decencia, como es la justicia social y, por supuesto, y sin ninguna duda, los derechos humanos. Mi familia y yo hemos perdido a una persona de forma totalmente indigna y violando completamente todos sus derechos. Mi objetivo ahora es recuperar la dignidad que merece mi madre y todas las personas que, como ella, que se han ido de la forma más triste posible. Recordemos que las cifras que escuchamos o leemos o vemos en los diagramas todos los días en los medios de comunicación no son de la bolsa, ni del Ibex 35, que quizás les importan más a algunos, son cifras de muertos o contagiados. Muertos que se han ido injustamente, son personas, son vidas.

Nuestra sociedad tiene una gran deuda con las personas mayores que han muerto. No las podemos recuperar, pero si dignificar su muerte. Estas muertes no pueden quedar en saco roto, deben servirnos para hacer autocrítica y mejorar. Miremos lo sucedido en las residencias como una lección, investiguemos, estudiemos y no dejemos que esto vuelva a ocurrir.

Por estos motivos yo y la Plataforma Afectados por Coronavirus reivindicamos y exigimos:

  1. Que las residencias pasen a gestión pública.
  2. Una auditoría independiente sobre lo sucedido en geriátricos y residencias de toda España y de su estado actual, para identificar que es lo que ha fallado.
  3. Analizando los resultados de la auditoría independiente, actualizar la normativa y reforzar los controles vigentes para que sean más efectivos.
  4. Los ministerios, consejerías y departamentos de sanidad deben tener una mayor implicación en residencias de ancianos. Debemos recordar que son personas frágiles que necesitan más protección.

Y repito, esto no es con ánimo de venganza, es para mejorar el futuro. Esto no va de ideologías, ni es ningún tipo de movimiento político. Quien crea eso se equivoca. Son personas insolidarias y no dejan de ser cómplices de las negligencias. Lo único que pedimos es información y transparencia, y quien quiera seguir tapando todo lo ocurrido, entenderemos que también es cómplice.

Personalmente, y con o sin permiso de… seguiré trabajando y denunciando, aunque para alguien nunca sea el momento, porqué la dignidad, la justicia y la solidaridad no tienen color, son derechos humanos.

Y, para terminar, recomiendo a todos los afectados y afectadas que no se queden ya en casa y emprendan acciones como yo he hecho, porqué el mejor homenaje que podemos ofrecer a nuestros fallecidos es dignificar sus muertes restaurando la justicia social.

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Ángel Juárez

Presidente de Mare Terra, de la Coordinadora de Entidades de Tarragona y de la RIET

Portavoz de los afectados por COVID-19 de la plataforma afectadoscoronavirus.org

Ángel Juárez en “El Navegante”

Juan Carlos Ruíz, periodista miembro de la RIET, ha entrevistado a Ángel Juárez, presidente de la Red y portavoz de de los afectados de la plataforma afectadoscoronavirus.org, en su programa “El Navegante”.

angel-juarez_navegantehttps://youtu.be/LdvnVDzXeoU

Ángel Juárez y la plataforma “Afectados por Coronavirus” han anunciado la primera acción legal. En este caso, Juárez va a demandar a la Generalitat de Catalunya por la muerte de su madre por COVID-19, la cual se infectó en una residencia de Barcelona. La reclamación está dirigida concretamente al Departamento de Afers Socials de la Generalitat, departamento que ostenta las competencias de las residencias.