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Había un ser humano enorme a la vuelta de mi casa

El enemigo del hombre no son los microbios: es el hombre mismo,
el orgullo, los prejuicios, la estupidez, la arrogancia.
Contra eso no hay ninguna clase social inmunizada,
ni sistema que ofrezca una panacea.
Es necesario que todos, individualmente,
nos rebelemos contra una forma de vivir que no es nuestra.”

 Henry Miller
El coloso de Marusi, 1940

Mulget Megersa

Mulget en Ushuaia (Argentina), horas antes de iniciar su peregrinaje.

(Jorge) ¿Sabes Cebaldo? La gente está bastante agotada. Si aun nosotros estamos así tras ¼ de año de cuarentena, sin que nos haya faltado un día un plato de comida, ¿Cómo estará tanta gente que ha perdido el trabajo, con hijos y con hambre, viviendo en espacios reducidos? Un amigo en común se queja de la desesperanza y se pregunta: “¿Por qué no mirar más a nuestras capacidades como pueblo organizado?”

Bajo la luz de la Luna que siempre nos despierta compartamos palabras de esperanza y de amor, al estilo de las que ha ido dejando a su paso por nuestro continente, Mulugeta Amaru Megersa, un ciudadano de Etiopía de 36 años. A “Mulget” lo entrevistaremos para Luna Llena, esperando contagiar su ánimo, su persistencia, su mensaje de no permitir que nada detenga los sueños. Leer más →

De los medios de comunicación del consenso a los del conflicto

Las redes digitales desplazan la noticia de los grandes medios hacia las computadoras y los teléfonos inteligentes. Tienen el mérito de democratizar la información al romper la barrera ideológica que evitaba las opiniones contrarias a la línea editorial del vehículo. Sin embargo, pulverizan la noticia.

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Declina el interés por las noticias impresas o televisivas. Las encuestas revelan que el público prefiere las noticias online.

En los siglos XIX y XX, el modo de pensar de la sociedad tendía a ser moldeado por los grandes medios de comunicación: los medios impresos, la radio y la televisión.

Todo indica que esa era terminó. Trump fue electo atacando a los grandes medios de Estados Unidos. Solo la Fox lo apoyó. Los principales vehículos mediáticos de Gran Bretaña se opusieron al Brexit. Aun así, la mayoría de los electores votó a su favor. Bolsonaro hizo su campaña presidencial con una ausencia casi total de los grandes medios. Criticó sus principales vehículos y aun así fue electo. ¿Qué es lo nuevo? Leer más →

Transición ecológica hacia una sociedad biocentrada

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Para comprender el significado del coronavirus, tenemos que encuadrarlo en su debido contexto, no verlo aisladamente bajo la perspectiva de la ciencia y de la técnica siempre necesarias. El coronavirus viene da la naturaleza, contra la cual los seres humanos, particularmente a través del capitalismo global desde hace siglos, lleva a cabo una guerra sistemática contra esta naturaleza y contra la Tierra.

El capitalismo neoliberal gravemente herido

Concentrémonos en la causa principal que es el orden capitalista. Conocemos la lógica del capitalismo. Él se caracteriza por explotar hasta el límite la fuerza de trabajo, por el pillaje de los bienes y servicios de la naturaleza, en fin, por la mercantilización de todas las cosas. De una economía de mercado hemos pasado a una sociedad de mercado. En ella las cosas inalienables se transforman en mercancía: Karl Marx en su Miseria de la Filosofía de 1847, lo ha descrito bien: «Cosas intercambiadas, dadas pero jamás vendidas… todo se ha vuelto venal como la virtud, el amor, la opinión, la ciencia y la conciencia… todo se ha vuelto vendible y llevado al mercado». Él llamó a esto el “tiempo de la corrupción general y de la venalidad universal” (ed. Vozes 2019, p. 54-55). Es lo que se implantó desde el fin de la segunda guerra mundial. Leer más →

No puedo respirar

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Fueron las últimas palabras de George Floyd: “No puedo respirar”. Yo tampoco. No logro respirar en este Brasil (des)gobernado por militares que amenazan las instituciones democráticas y exaltan el golpe de Estado de 1964 que implantó 21 años de dictadura; elogian a torturadores y escuadrones de la muerte; establecen un toma y daca con notorios corruptos del Centrão;[1] plagian ostensiblemente a los nazis; manipulan símbolos judíos: traman, en reuniones ministeriales, cómo actuar fuera de la ley; profieren palabrotas en reuniones oficiales, como si estuvieran en un antro de facinerosos; se burlan de quien observa los protocolos de prevención de la pandemia y salen a las calles, indiferentes a los 30 mil muertos y sus familias, como para celebrar tamaña letalidad.

“No puedo respirar” cuando veo la democracia asfixiada; la Policía Miliar protegiendo a neofascistas y atacando a quien defiende la democracia; al presidente más interesado en liberar armas y municiones que recursos para combatir la pandemia; al Ministerio de Educación dirigido por un semianalfabeto que amenaza con repetir la “noche de los cristales” de los nazis, proclama que odia a los pueblos indígenas y propone encarcelar a los “vagabundos” del Supremo Tribunal Federal.

“No puedo respirar” al ver a los comandantes de las Fuerzas Armadas callados delante de un presidente desaforado que no esconde que tiene como prioridad de gobierno su protección y la de sus hijos, todos sospechosos de graves crímenes y de complicidad con asesinos profesionales.

“No puedo respirar” ante la inercia de los partidos que se autocalifican de progresistas, mientras la sociedad civil se moviliza en contundentes manifestaciones de indignación y en defensa de la democracia.

“No puedo respirar” ante ese empresariado que, con los ojos puestos en el lucro e indiferente a las víctimas de la pandemia, presiona para que se abran de inmediato sus negocios, mientras que los lechos hospitalarios están llenos y se multiplican en los cementerios las fosas comunes como encías desdentadas de Tánatos. Leer más →

Con la idea de que sobrevivir es sobre todo una experiencia colectiva

“Si mezclamos

los distintos colores

de los seres humanos,

el color que nos queda

es el color de la tierra”

Anónimo (bueno para estos días) 

Ilustración de Ani Ventocilla

Ilustración de Ani Ventocilla

(Cebaldo) Preparándome para un dialogo con hermanitos dule, sobre Arte, ahora que la conversación virtual es un instrumento urgente y necesario para sentirnos cerca y poder también practicar la lengua amada – el dulegaya – busco viejos textos, algunas músicas, o poemas que nos den ayuda y apoyo. Y vuelvo siempre a ese hermoso texto que una vez realizaste sobre nuestro querido Olo: “Ologuagdi, Irreductible Indio de Acero Inoxidable”. Es para mi como un “arranque”, una fuerza, un viento que me ayuda a volar.

Entre tantas cosas lindas, releo:

“¿Cómo no van a haber tantos pintores en Dule Nega?” – me dijo una vez Ologuagdi -, “¡Si desde que nacen toman teta mirando de cerquita a sus madres vestidas con molas llenas de colores!” Pintor de pintores, Ologuagdi de niño fue amamantado tanto por su madre como por su abuela”

….

“Me imagino un día a Olo montando un Taller de Artes Plásticas en alguna isla de la Comarca. Lo veo dedicado a enseñar a pintar a niñitos kunas, el paso de las nubes o las huellas que dejan los cangrejos ermitaños sobre la arena.”

(Jorge) Gracias por traer devuelta el viejo y apreciado escrito, lleno de magia. Magia cierta además, porque todo eso sucedió o se hizo realidad después. Como la respuesta de Ologuagdi a lo de la profusión de pintores en Kuna Yala: me la dio en la bahía de Moliyá, regresando de la comunidad de Cangandi. Habíamos viajado a Cangandi como parte del plan de hacer un libro de colorear, ilustrado por Olo, que sería la manera de “devolver la información” después de haber estudiado allá por medio año y junto con Rutilio Paredes, la cacería de subsistencia de los kunas. ¡El librito se hizo y voló después por todas las escuelas de la Comarca! Y lo de su mamá y su abuelita, también fue verdad.

Al poco tiempo aquel “taller de artes plásticas” mencionado se hizo realidad en la “Red de Talleres de Arte Infantil Kuna”, que por varios años mantuvimos con ayuda del Instituto Smithsonian, la Juventud Duiren y otros amigos. El arte dando vueltas siempre Cebaldo, alrededor y dentro de la gente…

(Cebaldo) Y la pregunta que siempre hacen ¿De dónde nace tanta magia en los creadores indígenas? O ¿Qué sentido tiene el arte en sus vidas? Y sin querer entrar en
las clásicas discusiones sobre este tema, sentimos que una de las cuestiones claves en la vida de un indígena es la relación con la naturaleza. El origen y fuente de toda creación. Como también su larga historia de resistencias. Y las formas como ha transmitido todos estos saberes, como los ha recreado a lo largo de su historia.

(Jorge) Cercanía a Natura sabiéndose parte, hija o hijo de ella. Y decisión de seguir siendo guardando la esencia, a pesar de los pesares. Con esos materiales siempre un pueblo resulta un pueblo de artistas.

(Cebaldo) Desde que nace un crio en una aldea dule, empieza esta practica, esta pedagogía, esta forma de vida; cuando se siembra el cordón umbilical y la semilla de un árbol en la selva, rodeado de palabras y cantos. La familia, la comunidad está no solo recordando la importancia de la relación tierra, palabras, agua y semilla, como también el cuidado de los árboles y la cooperación entre todos.

(Jorge) Todo es docencia, hasta lo pequeño y cotidiano. Llena de rituales estuvo tu infancia en Usdup, Cebaldo.

“La forma más extendida del bien es la belleza”, escribió alguna vez Skutch.

Apreciándola así, mirándola de cerca – como cuando un niño se agacha a estudiar un bichito -, de verdad que la naturaleza está llena de ambos: bien y belleza. Aún en el desierto o en una cumbre altísima. Ahora, imagínate en el bosque húmedo tropical o en los arrecifes de coral… ¡Tú que pasaste la infancia saltando sobre un enorme islote coralino llamado Usdup! (o Ustupu).

(Cebaldo) O cuando en un ritual femenino, las mujeres de la aldea, bañan a la nueva púber y le van contando historias, le diseñan vestidos nuevos, nuevas molas (este arte mayor de narrar la vida y la naturaleza); y los hombres al fin del día, llegan para conversar, compartir bebidas, comidas y palabras.

(Jorge) …Es decir, la belleza (o el bien o el arte, que son lo mismo; y que a veces también se comen o se cosen o sirven para curar): compartida. Una buena definición de lo que es colectividad, comunidad – de ahí lo de “Tierras Colectivas”, un derecho que aparece en la Constitución pensando en los pueblos originarios.

(Cebaldo) O en el campo, – en el nainu – cuando el padre va y le enseña al hijo cómo se trabaja la tierra, pero antes le cuenta quién sembró los árboles que cercan la parcela, y le va nombrando a señores que ya no están en este río pero sus “hijos árboles” continúan su memoria, alimentando o dando semillas o sombras, no solo a los humanos sino también a los otros seres, visibles e invisibles, los que llegarán al fin del día y no podremos verlos… a las aves multicolores, al suelo que frágil, necesita de alimento, no solo de agua, de sol, sino de la hojas que cubrirán el suelo. Todo lleno de ternura, de poesía, de arte, ciencia y espiritualidad, para que el hijo cuide y ame a esa tierra.

(Jorge) Esto que describes del padre presentando la finca al hijo, es ya poesía pura maestro. ¿Qué más agregar?

(Cebaldo) O cuando el comunero, empieza su largo viaje, por los ríos sagrados y la fecunda selva será su nueva casa, “sembrándose” acompañado de aquel canto final, “Masar Igar”, canto que acompaña el viaje, para que el alma no se pierda, para hablarles de las plantas y animales en su vida, de los ríos que cruzará, de la alegría de la vida. El poeta del Masar no solo canta al que se fue, es también para los que se quedan, y que la memoria continúe, la solidaridad continúe, y esta intensa relación: naturaleza, palabra y memoria.

(Jorge) El final del camino, la hermana muerte. Que Elisabeth Kübler-Ross, experta en esto de morirse (Tanatología se llama la ciencia), decía que era más apacible que el nacer… “Lo más fácil que vamos a hacer jamás”, así decía.

O como cuando el doctor José Renán Esquivel – el pediatra que está en los cielos, que cuando fue ministro puso como lema al Ministerio de Salud: “Salud Igual para Todos”, algo que hoy no solo no haría un ministro, para que no lo miren como sospechoso, ¡Sino que ni siquiera se le ocurriría!… Como cuando Esquivel nos decía – te comentaba pero me fui con los sentipensamientos -, allá en Bajo Mono, Boquete: “Cuando nacemos, lloramos y todo el mundo se alegra. Cuando morimos, es al revés. …¡Muchacho!”

(Cebaldo) Y así se va creando este cordón umbilical, este hilo que ata al dule con el ciclo agrícola, con la comunidad, con los sueños, la memoria, los ritos, las artesanías, la alimentación …y con la idea de que sobrevivir es sobre todo una experiencia colectiva!

Cebaldo Inawinapi y Jorge Ventocilla

Escritores y soñadores