Red Internacional de Escritores por la Tierra (RIET)

Únete a Nosotros - Adhesiones!

Noticias por etiqueta: Coronavirus


La RIET ha realizado 7 encuentros en diferentes países y ya somos más de 800 miembros en todo el mundo. ¡Únete a nosotros!

Entre corona, virus, pandemia, contagio y lavados

Coronavirus

Pexels.com

En primer lugar debemos decir que el término “corona” asociado al virus que está haciendo estragos en el mundo, debe este nombre por el aspecto que presentas visto al microscopio porque es muy parecido a una corona o halo. Y también dado que sus características parecieran recordar a la “corona solar”.

Por su parte “corona” deriva del griego “koróne” aplicado a algo con forma de curva o, simplemente, de anillo.

Con respecto a la voz “virus” proviene del latín “virus”: veneno, ponzoña (atribuido a una planta). Antiguamente era humor maligno, podredumbre, mientras que hoy se designa con ese vocablo a “cualquiera de los agentes infecciosos apenas visibles con el microscopio ordinario, y que pasan a través de los filtros de porcelana”. Solo se reproducen en el interior de una célula viva. Son también causa de muchas enfermedades. De allí provienen las voces “viruela”, “virulencia” y otras.

Pandemia a su vez alude a “pandemonio”, o sea, del griego: “todos los demonio”. Milton con ese nombre bautizó a la capital del infierno. Tal vez sea también uno de los males de la caja de Pandora.

Contagio, a su vez, procede del latín “cum”: con, y “tangere”: tocar; debido a que en un principio se consideraba que las enfermedades solo se transmitían por un contacto directo con los enfermos. Con propiedad es: “Transmisión de una dolencia de la persona enferma a la sana”.

Por su parte el “lavado de manos” proviene de la voz “lava”, del latín “lavare”; lavar. Por asociación de ideas ya que la lava arrastra cuanto encuentra a su paso, como la suciedad es arrastrada en el lavado. Es una materia fundida que arrojan los volcanes y que alcanza al salir temperaturas elevadísimas.

En estos momentos debería ser reconsiderado el gesto del Procurador romano de Judea Poncio Pilato al pedir el aguamanil para lavarse las manos de la muerte de Nuestro Señor.

Sobre la palabra lavandina sería bueno recordar que es un nombre de marca de fantasía registrado pero incorporado al habla popular. El vocablo adecuado entre otros sería “lejía”, del latín “lixivia”: ceniza, por la que se usaba en la colada. Es un “agua con sales alcalinas en disolución”.

Alcohol deriva del árabe “alkohi: el colirio, el polvo usado por las mujeres para ennegrecerse los ojos. El significado actual no sólo es el de “líquido obtenido por destilación·, sino también el de “polvillo para afeite”, que fue su sentido original. La variedad más moderna es el alcohol en gel.

Ante esta peste debemos de cuidarnos pero sin entrar en pánico. O sea literalmente, terror causado por el dios Pan. Los antiguos griegos creían que este dios se escondía en oscuros rincones y se aparecía sorpresivamente asustando a la gente. Los ruidos provocados por Pan en montañas y valles producían temores repentinos. Hay varias leyendas sobre el origen de la palabra. Una de ellas es que Baco tenía a su frente un ejército muy superior al suyo y Pan aconsejó a todos los hombres que al caer la noche gritaran al unísono. Los innumerables ecos que produjeron hicieron creer al enemigo  que estaba rodeado por todos los flancos, y entonces, en pánico, las tropas huyeron desconcertadas.

Moraleja de todo esto: Ante el Coronavirus, evitar el contagio, lavarse las manos, usar la lejía y el alcohol sobre las superficies y sobre todo, especialmente, no entrar en pánico.

Jorge Castañeda

Miembro de la RIET

Escritor y poeta

Palabra de Ángel desde casa (20): “10 días después seguimos sin material”

Captura de pantalla 2020-03-27 a les 10.22.43Serie ‘Palabra de Ángel’, en la que Ángel Juárez da su opinión sobre temas de actualidad o sobre aspectos relacionados con Mare Terra Fundació Mediterrània. En esta entrega, la número 20, habla de la mala gestión de material de protección del coronavirus y presenta una nueva iniciativa solidaria con la gente mayor.

Confinamiento: un antes y un después

Tarragona confinada

Tarragona confinada

Estamos viviendo un momento realmente excepcional y, cuando consigamos que todo termine, nos daremos cuenta. La sociedad está cambiando a una velocidad de vértigo. Y algunos de los cambios son positivos. Por ejemplo, en la ciudad de Madrid, la contaminación se ha reducido un 35%. Por esto, creo que en estos momentos tan difíciles, debemos pararnos a pensar, reflexionar y encontrar lo bueno que podemos sacar de todo esto.

Para mi, es muy positivo que la sociedad se esté dando cuenta de todas las cosas que no están bien. Quizás no de todas, pero sí de muchas, empezando por una que es vital, la sanidad.

A día de hoy todo el país se da cuenta de la precariedad que sufre nuestra sanidad pública. Necesitamos más centros sanitarios públicos, más personal y más material. Pero echemos la vista atrás y analizamos porqué. Esto es consecuencia de la privatización de hace 10 años y de los polémicos, pero olvidados, recortes con nombre y apellidos y, por supuesto, con cómplices. El confinamiento actual es una lucha contra el COVID-19, pero también responde a la falta de recursos y de preparación de nuestra sanidad. Pero no confundan mis palabras. La culpa no es de los profesionales sanitarios que están trabajando duramente, sino de los dirigentes. Por suerte, esto está saliendo a la luz y, con esto, muchos de los causantes de lo que estamos viviendo.

Desde la Coordinadora de Entidades de Tarragona llevamos años denunciando las listas de espera y la precariedad laboral, y luchando por una sanidad pública de calidad. Personalmente, en muchos momentos he pensado en tirar la toalla. Me he desesperado viendo la pasividad social. Me he desanimado, por ejemplo, en algunas reuniones de la Plataforma de Salut, donde hablamos de salvar vidas y de temas sociales fundamentales, y acudían muy pocas personas. ¿No importa la vida digna? Me pregunto a veces.

Durante las últimas décadas la sociedad ha estado desmovilizada. La lucha contra la pobreza o los desalojos ha quedado prácticamente obsoleta. Las reivindicaciones de enseñamiento, sanidad, sectores de dependencia o ecológicas, estaban paradas.

En esta cuarentena estamos empezando a valorar los servicios básicos, agradecemos tener agua luz, comida e incluso telecomunicación. Vemos la importancia que tienen estos servicios. Pero no podemos olvidar, que no todas las personas los tienen. Y mientras haya una persona que no disponga de esto, será una sociedad injusta.

Según la “queridísima, adorada y tan mencionada”, Constitución Española, todo ciudadano, por el hecho de serlo, tiene derecho a tener una vida digna: una vivienda, agua, luz, etc.  Es realmente triste que no se cumpla. Los dirigentes lo saben, pero lo ignoran hoy y llevan ignorándolo toda la historia.

Entonces, ¿qué debemos hacer? Debemos luchar por esto, pero no pensando en el bien individual, debemos mirar hacia el bien colectivo. Puede que tu tengas luz, pero tu vecino no. Pues entonces, sal, reivindica y lucha, porqué tu vecino también debe tener luz.

Desde la crisis que estalló en 2008, la clase media empezó a desaparecer. La diferencia entre clases no hace más que aumentar y la sociedad se resiente, y se deteriora. Debemos dejar de ser tan individualistas y, en consecuencia, egoístas. ¿Has hecho algo por los demás? Piensalo, y actua.

Estas líneas pretenden hacerte pensar más allá de lo superficial, apelan a los valores, algo que parece olvidado también en los medios de comunicación. Los hilos de estos canales de difusión los mueven la gente de poder según sus intereses. Y que la gente piense, no les conviene. Quieren una sociedad pasiva, que no se queje. Y la sociedad actual es el resultado.

Os propongo aprovechar la situación actual para cambiarlo. Es un buen momento para creer en los valores de nuevo: responsabilidad, igualdad y, sobretodo, solidaridad. Estoy convencido de que será un antes y un después. Estando confinados reflexionaremos y pensaremos que podríamos haber hecho, pero también que podemos hacer. Y esque, como dice el dicho, no hay mal que por bien no venga.

Sigamos siendo inteligentes y rebeldes y que no nos quiten nuestra sonrisa, ni siquiera el coronavirus, estando en casa #quédateencasa.

Angel Juarez

Ángel Juárez

Ángel Juárez

Presidente de Mare Terra Fundació Mediterrània

Presidente de la Coordinadora de Entidades de Tarragona

Presidente de la Red Internacional de Escritores por la Tierra